lunes, 29 de junio de 2009

El fin de semana no fue tranquilo, lejos de eso, termine muy ebria el viernes en un estado deplorable, que la verdad si yo me pudiera haber visto desde afuera me hubiera dado asco. Fuera de eso creo que la pase bien, hace mucho que no veía a mis amigos (Juan, Maxy, Ale), y creo que nos llevamos bastante bien la primera parte de la noche me la acuerdo y todos fuimos unos amigos geniales! Conocí a una chica alta que me zamarreó toda al noche de un lado al otro, me hizo caer (ella y el alcohol) y el sábado mi cuerpo parecía un dálmata, pero color piel, con manchas verdes. El sábado ya no pude aguantar mas sin ver a A, deje todo mi orgullo de lado y le mande un mensaje proponiéndole salir a caminar, a pesar del frío dijo que si. Me paso a buscar a las once y media, tenia una campera con cierres en forma de avioncitos y una bufanda roja, caminamos muchísimas cuadras, pasamos por el lugar donde había sido nuestra primera salida, él dijo algo como: “te acordas la primera vez que salimos?” , después seguimos caminando hasta la costanera donde nos sentamos a fumar, después vino un perro y se quedo con nosotros, hasta que paso una que le gusto mas y se fue con ella. Nos quedamos hablando del Martín Fierro y Juan Moreira, me gustaba escucharlo hablar tan contento y con tanto entusiasmo de Juan Moreira, de las peleas por su esposa, de lo romanticista que fue su forma de vivir, creo que terminamos hablando de gauchos, porque yo empecé a hablar de la absenta, me acorde que la tomamos esa primera vez que salimos y le conte que había averiguado que la tomaban los románticos en sus reuniones, que Van Gogh la habia tomado antes de sacarse la oreja, entonces empezamos a imaginar bares donde los románticos se reunían y fumaban opio, yo me imaginabas especie de tabernas escondidas de techos bajos y muy precarias, el se imaginaba todo mucho más sofisticado.

Fue muy lindo quedarnos sentados todo ese tiempo juntos hablando, la verdad es que hacia mucho frío, pero me olvidaba d e eso con la charla, además el frío fue causante de que me de más abrazos que nunca. Es medio cursi todo este asunto, pero no me importa, me importa tan poco, que voy a admitir que, aunque al principio me causo mucha gracia, el sábado me encanto que me haya dicho rulos de princesa.

Después de toda esa caminata me pregunto que quería hacer, creo que lo pregunto tantas veces y en ciertos contextos que hacían parecer que quería que yo propusiera ir al telo, que la verdad es lo que tenía ganas de hacer y no me parece mal que lo hubiera admitido, pero en ese momento me dio cosa y dije que me quería ir a dormir. Fuimos a su casa y dormí re bien, excepto por mi celular que sonaba a cada rato, hasta que lo apague, porque la estaba pasando tan bien que la voz de mi mamá hubiera sido lo último que querría escuchar. Volví a mi casa antes que sea realmente de día, me quede profundamente dormida y me levante con una sensación horrible, me sentía realmente mal y necesitaba, más que nada decirle a A que la había pasado realmente bien y que él me parecía muy bueno, necesitaba decírselo más que nada, porque siento que él es muy bueno y que yo me quejo mucho del postmodernismo, pero soy igual que todos incapaz de demostrar las cosas que realmente me interesan. Quería verlo, pero no se lo dije, porque ya era demasiado una loca mandando esos mensajes que además le pide verlo urgentemente cuando acababa de verlo hace un par de horas. Me puse como loca, me fui a caminar por San Telmo, lloraba por ser tan idiota, a eso le sumaba el desastre que había hecho le viernes y me falta de responsabilidad con la universidad. Cuando logre calmarme un poco decidí que lo mejor era parar de llorar y tomar cartas en el asunto, hice el trabajo práctico, con planta, story-board, justificación de planos y guión técnico, todo completo. Me propuse para hoy lunes hacer mi trabajo práctico de análisis de film y ordenar mi cuarto, me falta poco para terminar el trabajo y mi cuarto ya esta limpio, a excepción del piso, al cual todavía le falta un escobazo.

Hoy hable con A y me dijo: vos no cursas el viernes, yo entrego mi trabajo practico el jueves, podemos salir a hacer algo de cachondos y drogones, lo cual pienso sería genial, solo si mi mamá se olvida de mi pseudo castigo por llegar ebria y si mi cuerpo me lo permite, la verdad es que sería super genial ahora que considero que el fin de semana se va de viaje a un lugar con nombre indio que no recuerdo y no creo poder aguantar dos semanas sin verlo y, aunque confeso que se había propuesto no tener relaciones sexuales conmigo para que le crea que realmente no me quiere solo para eso, prefiero que lo haga, la abstinencia me pone más nerviosa. No es solo el hecho de la abstinencia, que podría saciarlo con algún amigo, es que me gusta dormir con A después del sexo, “desparramada” como dice él, ocupando casi toda la cama y aplastando parte de su cuerpo.

viernes, 26 de junio de 2009

Tell me no truth, if it is bad...


Esta semana fue una de esas, donde el fin de semana dudabas de todos y de todo, querés escuchar algo para no hacerlo más, algo que te motive a no empezar la semana mal...
La semana empezó mal, estoy con expectativas de fin de semana tranquilo, pero sigo esperando escuchar algo.
Decidí no seguir relatando lo que empecé, o por lo menos sintetizarlo, no quiero seguir escribiendo sobre la relación cuando esta termine.
Lo volví a ver y desde ese fin de semana lo vi todos hasta ahora, a excepción de uno donde se fue de viaje con un amiga, pero al siguiente al invitarme a salir dijo que sus ganas de verme se expresaba físicamente en su barba. Muchos de esos fines de semana me quede en su casa durmiendo y mirando películas, mucho Hitchcock, buen sexo, aunque él nunca me entienda. Creo que todos nos expresamos sexualmente diferente, pero A y yo parecemos muy diferentes, lo cual desde mi punto de vista no tiene nada de malo, pero él eso no lo entiende, según él, el sexo tiene que ser un “carnaval de alegría”, no esta mal que lo piense, pero para mi el sexo es uno de esos momentos de mayor placer, que no conoce la risa, no es que él se ría mientras coje, ni nada por el estilo, pero no se da cuenta que no es algo programado, él piensa que cree que el sexo lo percibe como algo espontáneo y que esa espontaneidad es lo que le da lo genial, hasta ahí todo concuerda, pero del dicho al hecho hay un trecho, en él hay mucho dicho (por nada del mundo estoy diciendo que en esto hay algo muy malo, o atacándolo ni un poco, estoy intentando escribir mi percepción), cuando estamos acostados sacándonos la ropa, los dos muy calientes, donde lo único que quiero es que me agarre como se le ocurra, no importa si me hace mierda, si me babea, si hace algo “indebido” (de lo cual se daría cuenta enseguida), en ese momento él abre la boca y suelta siempre la misma pregunta: “¿de que tenés ganas?”... me gusta sentir que me tiene en cuenta, pero qué responder a esa pregunta?, más cuando el énfasis te suena a que tenés que responder algo como “llévame a la cocina tirame en la heladera y háceme tuya papi” , siempre respondo con voz media desconcertada, media tímida “no sé”, después todo sigue su curso, no termina mal, pero creo que si no fuera por esa pregunta podría acabar todo mucho mejor.
Todas nuestros encuentros tienen siempre un poco de agresión, no hay ni un día que nos veamos sin discutir algo, parece bastante sano, porque me hace sentir segura de exponer mis sentimientos, pero siempre los negativos, me cuesta muchísimo poder decirle las cosas buenas que pienso de él, él se queja bastante al respecto porque dice (piensa) que él se encarga de decirmetodo lo bueno que piensa respecto a mi, cosas como: estas muy linda, sos muy agradable Eliza, que culito redondo, estas re buena...”, cosas que no me llegan y según él tendrían que halagarme... no me llegan para nada y me ahce sentir rara...
En este preciso momento me muero por verlo...

martes, 23 de junio de 2009

Al día siguiente mientras pensaba me llego un mensaje de número desconocido, obvie que era de ese chico A, decía algo como: me dejaste marcado el cuello chica postmo...

Creo que pasaron dos o tres semanas antes de volverlo a ver, en ese tiempo me enferme y empecé a estudiar para rendir las materias que me faltaban para terminar el secundario, nada muy interesante.

La primera vez que salimos fue un viernes, él me paso a búscar y fuimos a San Telmo, soy tan original y tan poco maníaca que le propuse ir a la “Puerta roja”, tomamos unas cervezas y un absente (si, si en francés y pensando en el romanticismo), la verdad que cada vez que vuelvo a tomar absente siento que pierde el efecto, no la tomo con la expectativa de que me de alucinaciones, ya que para mi eran todos juegos más que psicológicos, pero con la expectativa de una muy buena ebriedad, lo cual al principio sucedía, pero ahora nada.

Hablamos de algunos cuentos, le comente que dormía con la luz prendida, halago mi pulsera de huesitos, hablamos de alguna materia del cbc, en algunos momentos, la charla se volvía una pseudo presentación, lo cual me pone bastante incomoda, siento que la otra persona se esta intentando vender de alguna manera y que yo sigo el juego poniéndome en posición de comprador, alternando de vez en cuando con el rol de vendedora.

Después de terminar nuestras bebidas en el bar, le pregunte si quería ir a caminar, gracias a mi originalidad en pocos segundos nos encontrábamos caminando por Puerto Madero, nos sentamos en un banco frente al río, donde me contó que estudio taekwon-do, que era cinturón negro (de esto no estoy segura, tal vez me entere más tarde cuando hice investigaciones... ), de sus perras salchichas: Olivia, Sasha y Pimienta, un poco de la adolescencia. Después de un rato ya no hablábamos de nada, no se por que, pero siempre que me da un beso, no podemos parar de hacerlo y por eso ahora evito que me de besos en ciertos momentos, porque se que después de eso ya no podemos hablar muy enserio, si es que hablamos. Esa noche estaba llena de mosquitos por todos lados y vi pasar a una compañera de secundaria, la cual no tenia una buena imagen respecto a mi, aseguro que después de verme darme tales besos con A, me imagen ya no puede ser salvada, aunque me haga monja. Cuando empezó a refrescar nos dirigimos en busca de su auto, juro haberlo visto desde la esquina, en donde nos quedamos un rato abrazados antes de irnos, cuando retomamos el camino hacia la esquina el auto ya no se encontraba, lo cual me dio mucha risa, pero la disimule, sé que hay momentos donde uno no se puede reír de la desgracia ajena, más con el mal humor con que se tomo el no encontrar el auto, lo cual me daba más risa, cuando gritaba y daba insultos, al fin llamo a la mamá en busca de una solución, la cual le informo que el auto se encontraba a dos cuadras de mi casa en el estacionamiento que los dejaba el que te hace la multa, no se como se llaman, se que es una grúa los que los lleva. Le ofrecí mi compañía y guiarlo hacia el lugar, cuando llegamos empezó a gritarle a un empleado, el cual no tenía nada q ver con el levantamiento de su auto, le tiro la tarjeta de crédito en el mostrador de muy mal modo, le dije que nadie tenía la culpa ahí de lo de su auto, ya casi indignada, a lo cuál respondió tomando mi cara por la pera, de una manera muy fuerte y bruta, dándome un beso, mordiendo mi labio inferior, besos que después se harían característicos en él enojado y en él caliente. Después de presentar todas las cosas necesarias para retirar su auto me pregunto si quería ir a fumar un porro, le dije que no, que preferiría irme a casa, se ofreció a llevarme, aunque solo fueran dos cuadras. Antes de bajarme del auto observe que todavía conservaba mi pulsera de huesitos, pero no se la pedí, porque hablando de lo que cada uno haría al día siguiente, nos dimos cuenta que habíamos sido invitados al mismo lugar, la bomba de tiempo, un grupo de percusión, al que irían todos los ya habituales.

Al día siguiente pase a buscar a Luly por su casa y nos dirigimos al punto, donde nos encontraríamos con su chico, “el chiki”, con A y Guido (novio de Magui), para seguir camino hacía el lugar del recital y encontrarnos con Magui y Vir (chica amiga de Magui, que ya había conocido en ese cumpleaños). A y yo no hablamos casi nada a lo largo del camino, ni en la fila , ni una vez adentro, pero cuando empezamos a fumar, todos nos desinhibimos, empezamos a bailar, descubrí ese día que baila patéticamente mal, muy mal, es muy gracioso, no se como aguante la risa en ese momento, pero no deja de ser lindo en él. Entre tanta música y baile empezamos a besarnos, esta vez considerablemente mas fuerte, en menos de quince minutos, sus labios y los míos, se encontraban cubiertos de sangre, pero no parábamos sino para tocarlos sentir la pequeña herida y con más bronca, tal vez queriendo lastimar al otro es pos de venganza, volver a besarnos.

Después del concierto/ recital, lo que fuere, nos fuimos todos juntos a una odisea... encontrar un colectivo en medio de la nada, lo bueno fue que caminamos y yo pude, con El Chiki, comprar helado, lo cual casi nos cuesta el viaje, encontrándose todos adentro, tuvimos que correr para poder subir al colectivo y gritar que pare, pero valió la pena ya que pude comer todo el camino.

Todos, menos Magui y Guido, seguimos el viaje hasta la casa de Leo, el helado se acabo antes de llegar, considerando que lo compartía con “el Chiki, el viaje no fue muy largo. Llegamos y recordé que Leo era el chico, que las dos veces que había visto ( la plaza y navidad) me hablo de música, porque el tocaba el piano, esta vez me quede callada en su casa y un poco aburrida, lo bueno fue que pedimos una pizza que estaba buenísima, lo malo que era bastante aburrido estar ahí mientras los demás, los hombres, jugaban a la playstation, la verdad es que también tenía mucho sueño. A se acerco y me ofreció quedarme a dormir en su casa, le dije que si, pero después me fui con Luly, ya que El Chiki se había quedado dormido, A por suerte nos acompaño, no digo por suerte porque nos daba miedo, sino porque me gustaba que nos acompañe. En el camino hacía la casa de Luly perdí una apuesta, por la cual él pidió que aceptara volver a salir con él, obviamente así fue.

lunes, 22 de junio de 2009

"... a decirnos la verdad... que más engaña saber..."

Las vacaciones no fueron geniales, pero divertidas, a veces. En la playa leyendo a Nietzsche y durante las noches en alguna casa de algún desconocido tomando (en un solo caso teniendo relaciones sexuales) o jugando a ese juego de autitos que no recuerdo... siempre bajo el efecto de algo.
Volví y me aburría bastante, ya que casi todos se fueron de vacaciones en la segunda. No pude salir demasiado porque no tolero el calor, me quede bajo el refugio del aire (L), ahora que me acuerdo, voy a confesar, que estuve leyendo en ese tiempo Isabel Allende, y más de una vez me imaginaba atravesando la selva siendo la única mujer, ayudando a los colonos (aunque fuera contra mis principios) y por que no, ya que el libro termino siendo bastante descriptivo con lo respecta a lo sexual, teniendo sexo oportuno con un par de soldados jaja, por suerte Jugete Rabioso me hizo volver a poner los pies en la tierra, pero demasiado, perteneciendo a la clase media llena de miedos y con futuro incierto, leer ese libro me hizo considerar en que, aunque no es primordial, que la vida tiene parte económica (obviedad), nunca la había considerado como que se interpone ante un sueño o un estilo de vida... en fin, moraleja: te rompes el culo en una profesión “rentable”, o rogas por ser un afortunado, recibir un gran golpe de suerte gran y sabes aprovechar la oportunidad de la mejor manera (bien final), o prepárate para que te rompan el culo el resto de tu vida. (pensar que esta moraleja la saco del libro menos pesimista, para mi gusto, de Arlt).
Termino enero sin ningún acontecimiento mas que los relatados más arriba, llego el mes de mi cumpleaños y ahora que lo recuerdo, si hubo algo mas... Un chico llamado Alejandro con el cual ya había salido un par de veces, las vueltas de la vida hicieron que aceptara salir unas dos o tres veces con él, fuimos al cine a bailar y a algún bar, la verdad es que es una persona muy buena, pero había algo que me hacia no disfrutar de su presencia y menos que menos que me toque, lo cual me hacia sentir muy culpable, porque él nunca me había hecho nada malo, hasta ahora me considero una mala persona, porque se notaba que me quería, me hablaba todos los días, siempre decía cosas lindas, me había comprado un regalo de cumpleaños y hasta planificado un festejo, pero un día antes decidí (con ayuda de los consejos de Luly, si yo soy mala, ella tmb) no hablarle más, no responder mensajes, ni llamadas, desadmitirlo del msn... me siento culpable hasta ahora, más que nada pro dejarlo plantado en el cine y con el regalo, creo que es lo peor que le puede pasar a cualquiera, ahora que lo escribo me siento mucho peor, porque lo pienso y soy una idiota por no dar la cara.
Para mi cumpleaños no hubo festejos, más que una torta que trajo mi papá, un champagne de misma procedencia, al igual que todos los años, fue muy frustrante y deprimente, llore, pensé en la vida, más que nada en la mía, claro, en X. En febrero también retome mi trabajo como niñera, jugamos con mangueras, “bombuchas”,andamos en bicicleta, empezó la saga de cuentos de la “Súper sexy niñera, Floripondia y San Matio” (no hay error de tipeo).
Volví a la vida nocturna gracias a Luly, ya que Florencia se paso todo febrero en Inglaterra y no quería salir sola con los chicos, Ailen todavía no volvía de San Martín y Sebas estaba perdido con la Pola en algún lugar de la costa. Cuatro días después de mi cumpleaños volví a ver a Luly, fuimos a un fiesta de no se quien amiga de... creo Magui jaja, ni idea, tomamos y esas cosas, nada del otro mundo, bastante aburrido creo, no se, no me acuerdo, se rompió un vaso, me golpeé la cabeza contra un techito, hable con el novio de Magui, Guido, de música y cosas así, él me pidió mi teléfono prestado (gasto todos los créditos), llamo a A, que estaba con Chiki, novio de Luly en ese tiempo, como quería saber a quién había llamado llame al número.
- hola quién habla?
- A, quién habla ahí?
- Maga (?) y ahí?
- A
- Quién es A?
- No te acordas?
- No, chau
La misma conversación se repitió tres veces más aproximadamente, creo que mi estado de ebriedad era alto y el de A también, pero la verdad es que fue divertido. Salimos de la fiesta y nos fuimos todos, los que habíamos ido juntos, a la casa de Magui, comimos patitas, y cuando nos estábamos poniendo los pijamas, llegaron A y Chiki, fumamos todos juntos y después todos se fueron a dormir, todos excepto A y yo, claro. Nos quedamos hablando de Cortazar, libros clichés (de los cuales empezó a hablar el), películas y actrices pornos, sexualidad, postmodernismo, tendencias suicidas, pero sobretodo le enferma la cabeza con Arlt... “que es el mejor, es el indicado para describir a incertidumbre de la clase media, usa muy bien el lenguaje para describir situaciones frustrantes...” , y creo que hable de Manuel Puig, y muy, pero muy mal de los hombres. El fin de la charla creo que se marco con el primer beso, no voy a poner “me acuerdo como si fuera hoy ese beso, tan perfecto”, porque seria muy cliché y cursi, aunque puedo ser todo lo cursi que quiera, pero en este caso, le sacaría especialidad y sería como todos los demás. El beso fue lindo, me acuerdo que antes nos quedamos mirando como diez minutos, en mi cabeza decía: “esta pensando que hacer, por eso me mira así”, hasta que nos dimos un beso, el primero de muchísimos, no se si fue porque fue el primero, pero no fue tan fuerte como todos los demás de esa noche, creo que nunca me había mordido tan fuerte con una persona con la que tan solo había tenido una charla, el hecho fue que nos mordimos muchísimo, nos lastimamos partes del cuerpo y yo, obvió que él también, estaba como muy caliente, pongo como y suena estúpido, porque pareciera que siguiera a un esquema o que fuera una comparación, pero por lo general pongo el “como” delante de oraciones que pienso que son muy directas, o me dan un poco de vergüenza e incomodan. Mientras me chupaba la panza me dijo que tenía lindo “pupo”, fue genial, porque me hizo reír bastante y más cuando me agrego al msn porque tenía un nick que era algo como: “los pupos rulean, no al ombligo”. Ese día me dejo una bubi con un moretón demasiado grande, violeta y verdoso, pero fue genial que me haya tirado del pelo, por fin alguien que de una no tiene miedo de mostrar la violencia en lo sexual, tampoco es que soy una loca que espera que la coja un asesino serial y la corte, pero cosas tales como: tirar del pelo, rasguñar, morder, chuponear y algún que otro golpecito (todavía estoy intentando considerar nagaldas, pero son muy graciosas y me hacen reír). Después nos quedamos dormidos, me levante a la mañana siguiente, ya que todos se encontraban arriba durmiendo, lo desperté y le pedí que me abra, nos tratamos como dos desconocidos, un poco vergonzoso. Cuando llegue a mi casa me quede pensando sobre la noche y por mas que la había pasado bien, tenia un pensamiento bastante ambivalente, no sabía realmente si lo quería volver a ver...

miércoles, 10 de junio de 2009

“La espera me agoto, no se nada de vos, dejaste tanto en mi...”

Últimamente no tengo tiempo para mucho, aunque no hago mucho.

Este nuevo blog es producto de mi mala memoria y de la perdida de la contraseña del anterior, en el cual no escribo hace bastante de tiempo.

A veces siento que mi interés por escribir solo se despierta cuando tengo algo que contar respecto a las relaciones interhumanas, en realidad, solo las que respectan al amor.

Me encantan los sentimientos que despiertan en mi, aunque muchos enfermos y extremos (por suerte), capaz de hacerme sufrir demasiado, quemarme la cabeza, hacerme sentir paranoica... lo paranoico se lo atribuyo al postmodernismo, no es lo único que le atribuyo y, hasta antes de las pasadas vacaciones de verano, no encontraba ni un solo motivo bueno, ahora se, que pseudo, aunque no lo admito completamente, en cierto punto soy producto de este post.., pero, sin duda, solo se ve en mis actitudes más estúpidas.

Volviendo al amor, después de vivir una de las historias mas lindas que pude vivir en mi corta vida ( www.tears-for-affairs.blogspot.com) , estaba segura de que nunca iba a vivir algo similar, que supere ese sentimiento desesperante, que te angustia, más cuando la persona que puede sacarte de ese estado se encuentra viviendo en otro continente, tiene más proyectos, debido a su edad, en fin, me equivoque al plantearlo, y por suerte, ahora siento que cada historia puede ser hermosa independientemente de otra, que todas pueden darme algo diferentemente lindo (ajaj), que en cada una yo puedo descubrir que hay cosas en mi, las cuales solo salen cuando estoy con esa persona.

Estoy segura de que nunca me voy a olvidar de X, pero que eso no me va a impedir sentir que hay otra persona genial.

Cuando conocí a A no percibía ese sentimiento y el tuvo que, por un tiempo, sufrir las consecuencias. La primera vez que lo vi fue en una plaza, yo estaba al borde de lagrimas, recuperándome de una fiebre y de pésimo mal humor, había ido a esa plaza, porque Luly pensó que lo más sano no era seguir encerrada y socializar, así fue como termine ahí con todos sus amigos, no tan amigos, desconocidos para mi. Lo de socializar no funciono ya que me quede sentada encerrada en mis pensamientos, las pocas palabras intercambiadas fueron de compromiso. “A” se sentó al lado mío cuando escucho a Guido hacer un comentario hacía mis preferencias sexuales, lo cual me molesto, porque no dijo hola, ni cual es tu nombre, sino algo referido a eso, inmediatamente me corrí de su lado, lo cual él claramente no capto como un “no te me acerques”, porque un rato después lo volvió a hacer. Mi amiga Luly hizo el comentario de que él se encontraba estudiando letras como para intentar generar alguna charla, lo mismo, no funciono. Cuando la cabeza no me daba más, más que nada por escuchar a uno de los tipos diciendo que quería agarrar la Hammer del papá para pisar a presidiarios (o sea cuál es tu problema?, si querés también matamos a los nenes que piden, ¿ para qué nos vamos a gastar en pensar en la educación o fuentes de trabajo?) , me levante e informe que me iba, empecé a caminar hacia la esquina dispuesta a simular que tomaría el colectivo, en realidad estaba dispuesta a caminar un par de cuadras para despejarme, me pare a esperar que el semáforo cambiara, entonces llegaron me alcanzaron “A” y dos de sus amigos, los cuales me ofrecieron acompañarme a la parada, tuve que aguantarlos dos cuadras y “A” en su intento de ser amable me dijo: “ Me gusta tu pelo”, obviamente no respondí, ni siquiera me di por aludida, ahora que lo escribo y lo recuerdo me parece que no fue una muy buena impresión, se acerca mas a lo irritable. Sin embargo por algo me quede pensando en él, creo que me parecía lindo físicamente, pero medio bobo, pensaba en que seguramente era el típico lindo, al que le iba bien en todo y estudia letras, para hacerse el bohemio, o el profundo, y así levantarse chicas de mas diversidades, algo así seguramente habré pensado, todavía me cuesta dejar de encasillar alguna cosas, a pesar de que cada vez que lo hago me acuerdo de lo feo que fue durante la secundaria y como lo sufrí. Cuando hable con Luly no le dije nada de mi interés, ella me dijo cosas como: aaaay por qué no le hablaste? No ves que es re lindo? Después te quejas de que estas sola, sos re mala onda, blablabla... Por dentro pensaba que sería interesante volverlo a ver.

Lo volví a ver, unas dos semanas después, en una fiesta de navidad a la que me invito Luly y se encontraban casi todas las personas de la plaza y otras que no conocía. Me pase toda la noche tomando sola mirando por el bacón o sentada, algunos que ya tenían suficiente “confianza” me pedían que me una a las charlas y cosas como para no verme sentada, por momento sonreía ante algún comentario como para simular que escuchaba, pero nada mas allá de eso. “A” se acerco dos veces en toda la noche: la primera se sentó a mi lado y me dijo “ te queda lindo ese enterito o vestido verde”, dije gracias, me levante y me fui, la segunda se acerco para decirme “me gustan tus uñas de color negro”, creo que no respondí, se fue, mi amiga Luly lo agarro en el camino y le dijo quédate con mi amiga, a lo cual el respondió: si ni me habla, no se volvió acercar mas en toda la noche. Después de la fiesta nos fuimos a la plaza con Luly y dos chicos mas a jugar al paddle, así termino mi navidad y no volví a verlo hasta después de mis vacaciones.