viernes, 26 de junio de 2009

Tell me no truth, if it is bad...


Esta semana fue una de esas, donde el fin de semana dudabas de todos y de todo, querés escuchar algo para no hacerlo más, algo que te motive a no empezar la semana mal...
La semana empezó mal, estoy con expectativas de fin de semana tranquilo, pero sigo esperando escuchar algo.
Decidí no seguir relatando lo que empecé, o por lo menos sintetizarlo, no quiero seguir escribiendo sobre la relación cuando esta termine.
Lo volví a ver y desde ese fin de semana lo vi todos hasta ahora, a excepción de uno donde se fue de viaje con un amiga, pero al siguiente al invitarme a salir dijo que sus ganas de verme se expresaba físicamente en su barba. Muchos de esos fines de semana me quede en su casa durmiendo y mirando películas, mucho Hitchcock, buen sexo, aunque él nunca me entienda. Creo que todos nos expresamos sexualmente diferente, pero A y yo parecemos muy diferentes, lo cual desde mi punto de vista no tiene nada de malo, pero él eso no lo entiende, según él, el sexo tiene que ser un “carnaval de alegría”, no esta mal que lo piense, pero para mi el sexo es uno de esos momentos de mayor placer, que no conoce la risa, no es que él se ría mientras coje, ni nada por el estilo, pero no se da cuenta que no es algo programado, él piensa que cree que el sexo lo percibe como algo espontáneo y que esa espontaneidad es lo que le da lo genial, hasta ahí todo concuerda, pero del dicho al hecho hay un trecho, en él hay mucho dicho (por nada del mundo estoy diciendo que en esto hay algo muy malo, o atacándolo ni un poco, estoy intentando escribir mi percepción), cuando estamos acostados sacándonos la ropa, los dos muy calientes, donde lo único que quiero es que me agarre como se le ocurra, no importa si me hace mierda, si me babea, si hace algo “indebido” (de lo cual se daría cuenta enseguida), en ese momento él abre la boca y suelta siempre la misma pregunta: “¿de que tenés ganas?”... me gusta sentir que me tiene en cuenta, pero qué responder a esa pregunta?, más cuando el énfasis te suena a que tenés que responder algo como “llévame a la cocina tirame en la heladera y háceme tuya papi” , siempre respondo con voz media desconcertada, media tímida “no sé”, después todo sigue su curso, no termina mal, pero creo que si no fuera por esa pregunta podría acabar todo mucho mejor.
Todas nuestros encuentros tienen siempre un poco de agresión, no hay ni un día que nos veamos sin discutir algo, parece bastante sano, porque me hace sentir segura de exponer mis sentimientos, pero siempre los negativos, me cuesta muchísimo poder decirle las cosas buenas que pienso de él, él se queja bastante al respecto porque dice (piensa) que él se encarga de decirmetodo lo bueno que piensa respecto a mi, cosas como: estas muy linda, sos muy agradable Eliza, que culito redondo, estas re buena...”, cosas que no me llegan y según él tendrían que halagarme... no me llegan para nada y me ahce sentir rara...
En este preciso momento me muero por verlo...

No hay comentarios:

Publicar un comentario